POR JORGE FIGUEROA
Cuando se cumplen 50 años del golpe cívico- militar, el gobierno de Javier Milei estaría preparando posibles indultos a represores condenados por crímenes de lesa humanidad, en un contexto de reclamos históricos de verdad y justicia.
Si no hay reflexión sobre este día la conmemoración es “un saludo a la bandera”, “marcar el paso en el mismo lugar”. Continuar reclamando verdad y justicia en las movilizaciones significa que hasta el momento no la hubo o poco se avanzó en ese sentido.
Gran parte del genocidio ha quedado impune; los empresarios, como se leerá líneas abajo, ni siquiera han sido citados, los medios de comunicación tampoco, como quedó exhibido en la gran exposición del artista León Ferrari: “Nosotros no sabíamos”.
Han pasado 50 años pero el esclarecimiento de la represión, las desapariciones y los asesinatos ha sido muy parcial y la inmensa mayoría de sus responsables no se enjuició (en la causa Operativo Independencia III, recientemente, la Fiscalía Federal solicitó la indagatoria de 49 imputados por crímenes cometidos contra 581 víctimas. Es uno de los requerimientos más voluminosos de la historia judicial tucumana, abarcando el período iniciado en 1975)
Primera conclusión: hace 50 años la irrupción dictatorial como hoy Milei no pueden explicarse sin el peronismo
El 24 de marzo se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia se ha dicho, un feriado inamovible que recuerda el golpe de 1976 (ahora va unido a un “feriado puente”). Una fecha que debería activar el pasado y de qué modo se difiere en el presente. Jacques Derrida aseguraba que el presente es un pasado diferido (me parece un claro ejemplo). Qué decir de la dictadura a Milei, y unos años antes Carlos Menem y otros.
Pongámonos de acuerdo: el golpe vino a imponer un plan económico que Isabel Perón fue incapaz de llevarlo a cabo, no pudo con el famoso “rodrigazo” por las combativas jornadas de junio-julio de 1975 (fueron 32 días de paros generales) ni antes con el estado de sitio de 1974 y el Operativo Independencia en Tucumán (en febrero 1975).
En 1973 Juan Perón regresa al país para frenar el ascenso obrero abierto con el Cordobazo (1969). Y después de la breve “primavera” camporista, en la que fracasa el pacto social de conciliación de clase, se abre el camino para la dictadura.
Los lectores de Nuevo Trópico deberían recordar (y conocer) que septiembre de 1974 la FOTIA (en plena huelga azucarera) convocó a un encuentro de lucha en esta ciudad pero que, al cerrarse por las vallas frente al edificio en Congreso y General Paz, se tuvo que realizar en la Quinta Agronómica y una parte pequeña en una capilla en San José. El mismo Atilio Santillán (secretario general de la FOTIA) desistió de constituir una coordinadora nacional de lucha en esa oportunidad y Agustín Tosco dudó de hacerlo. Así, el encuentro que fue convocado para constituir esa coordinadora nacional finalmente no se concretó.
Los que vivimos en Tucumán sabemos que el Operativo Independencia (dispuesto por el gobierno peronista) fue una cabecera de playa de 1976. Acdel Vilas, Antonio Bussi y el teniente coronel Antonio Arrechea dirigieron este proceso con la complicidad del peronismo; el gobernador Amado Juri, por ejemplo, abrió el período legislativo de 1975 agradeciendo a los soldados.
Para recordar: el 28 y 29 de agosto de 1971, con un congreso el movimiento clasista de Sitrac-Sitram (Córdoba) se abrió un curso clasista vinculado a la izquierda marxista que derivado del Cordobazo planteaba un camino alejado del peronismo. La famosa Declaración de Sitrac-Sitram parte de caracterizar que el pueblo argentino vive bajo el “sistema capitalista”, “cuyo signo fundamental es la explotación del hombre por el hombre, y la existencia de clases dominantes y clases oprimidas”. Nada menos.
El gobierno encabezado por Isabel Perón no pudo derrotar la movilización de la clase obrera en 1975 y luego se impuso la dictadura para establecer el plan de José Alfredo Martínez de Hoz, que es lo que reclamaba la burguesía nacional y el capital extranjero.
Burguesía nacional y Fondo Patriótico
Segunda conclusión: Que quede claro que el golpe y la dictadura tuvo el total respaldo de la burguesía nacional (no solo del capital externo como se pretendió hacer creer).
Un ejemplo ocurrió en esta provincia: Bussi formó el Fondo Patriótico Nacional en él que los patrones de los ingenios aportaron alrededor de mil millones de pesos (https://www.lagaceta.com.ar/nota/914523/la-gaceta-literaria/bicentenario-industria-azucarera-otra-historia.html). “El ingenio que más aportó fue el Concepción con una suma importante de entre 700 a 900 mil dólares- Bussi tenía, además, una especial relación con la familia Paz-. Por su parte, La Fronterita aportó entre 300 y 400 mil dólares”, escribe Hernán López Echagüe (también pueden consultarse textos de Silvia Nassif, Roberto Pucci y Emilio Crenzel).
Es tan poderosa la participación de la burguesía que, a los 50 años, en esta provincia todavía no pudieron ir al banquillo de los acusados los dueños del ingenio La Fronterita (luego de eternas dilaciones la audiencia pactada para el 11 de marzo volvió a suspenderse): “son los efectos de la impunidad biológica”, ha señalado la organización ANDHES.
Y fue allí donde funcionó uno de los centros clandestinos de detención. Existe un documental del cineasta Jonathan Perel (presentado en festivales internacionales como la Berlinale) que se titula “Responsabilidad Empresarial”, donde se pueden ver tres casos en Tucumán, otros en Jujuy y Salta, la Ford, Acindar (Santa Fe) y numerosos otros en el país.
Desde 1975 hubo casi un centenar de estos centros clandestinos; en la Universidad, se situó en la Escuela de Educación Física, pero el más famoso es la Escuelita de Famaillá (tal vez el primero en el país).
Otro dato importante: el juicio por el Operativo Independencia no convocó a Isabel Perón. El juez federal Daniel Bejas (ex dirigente del PJ, del que fue su apoderado) no lo consideró relevante (diario La Nación, 2012). El peronismo se cubre.
Lo que sí es relevante es que la ex Unión Soviética mantuvo excelentes relaciones con Argentina por la importación de cereales. Y que el Partido Comunista caracterizó que se trataba de una “dictablanda” (hubo otras organizaciones de izquierda que estuvieron en ese mismo camino y algunas defendieron sin vergüenza alguna a Isabel Perón).
Impunidad biológica
Tercera conclusión: También es cierto que, a pesar de la tanta publicitada bajada del cuadro de Videla, el kirchnerismo apostó a la impunidad biológica al no unificarse las causas.
Los acusados fallecen por la edad misma sin ser condenados (en La Fronterita serán juzgados Jorge Alberto Figueroa Minetti y Eduardo Butori, quienes llegan a esta instancia como los únicos dos imputados de los seis empresarios acusados inicialmente en la causa. Tres de los imputados fallecieron en el transcurso del proceso judicial y uno fue apartado por razones de salud. La acusación sostiene su presunta responsabilidad en delitos de lesa humanidad cometidos contra 68 víctimas en el marco del funcionamiento de la base militar instalada en el predio del Ingenio La Fronterita).
La conmemoración del 24 de marzo no puede ser una formalidad, sino una fecha de denuncia, de reflexionar, como se indicó en el comienzo de este artículo.
El famoso Nunca Más que pretendió cerrar la investigación fue la creación de la teoría de “los dos demonios” (la película “La historia oficial” colaboró con esa misma teoría, esbozada en el prólogo del informe de la CONADEP por Ernesto Sábato). “Durante la década del ’70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda”, arrancaba el prólogo del Nunca Más (en 2006 debió escribirse un segundo prólogo).
Sabemos que el genocidio fue 30.000, o más (la desclasificación de un archivo de Estados Unidos aseguraba 22.000 en 2006, publicada por el diario La Nación). “El número de 22.000 desaparecidos, al que refiere el informe dado a conocer en Estados Unidos, corresponde al año 1978 y surge del Archivo de Seguridad Nacional que conserva la Georgetown University”, se aclaró luego también en el diario Clarín. El sitio Chequeado aclara que son registrados entre 1975 y mediados de 1978, cuando aún quedaban más de 5 años de dictadura militar (https://chequeado.com/el-explicador/la-cifra-de-los-desaparecidos-durante-la-ultima-dictadura-militar-cual-es-el-origen-de-los-datos-disponibles/).
El Nunca Más abrió paso a las demandas de amnistía, obediencia debida, indultos y punto final que propusieron los “democráticos” Raúl Alfonsín y Menem. Algunos de esos proyectos se aceptaron, pero luego fueron anulados. La complicidad radical- peronista ya se había manifestado con las decenas de intendentes de esos partidos que lo hicieron durante el gobierno militar.
El caso Osatinsky
El New York Times (12 de abril, 2019) informa que los nuevos documentos incluyen un reporte del FBI sobre la ejecución de Marcos Osatinsky, líder destacado de los Montoneros.
Los funcionarios estadounidenses se enteraron de que los oficiales argentinos habían torturado y asesinado brutalmente a Osatinsky, así como de que mintieron sobre las circunstancias de la muerte y que se deshicieron del cuerpo antes de que pudiera realizarse una autopsia. “El propósito de robarse el cuerpo fue para prevenir que fuera sometido a autopsia, lo cual habría mostrado claramente que fue torturado”, escribió en ese entonces el agente del FBI Robert S. Scherrer. “Es dudoso que el cuerpo de Osatinsky llegue a aparecer algún día”, agrega el diario.
Sara Solarz de Osatinsky era viuda de Marcos, jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), y madre de los jóvenes Mario y José, todos asesinados por la dictadura. Solarz fue detenida en Buenos Aires en 1977 y mantenida cautiva en la Escuela de Mecánica de la Armada. Allí fue torturada y violada, luego denunciaría al prefecto Héctor Febres por abuso sexual. También fue obligada a realizar trabajo esclavo, puntualmente en la sala donde eran atendidas las cautivas embarazadas, a las que luego les robaban sus bebés, por eso sus compañeras también la llamaban “la partera”. Solarz de Osatinsky recuperó su libertad en 1979, cuando fue embarcada en avión para España por personal de la Armada Argentina, con pasajes suministrados por la fuerza. Ya en el exterior, fue protagonista de una intensa campaña que denunció, en todo el mundo, los crímenes de lesa humanidad.
Datos
Cuarta conclusión: El historiador Roberto Pucci (con datos de la Conadep y de la Comisión Bicameral de la Legislatura de Tucumán), indica que el número de personas desaparecidas, tomando un breve período desde antes del inicio del Operativo Independencia (fines de 1974) hasta febrero-marzo de 1976, fue de 239 víctimas, o sea, un 40% de los tucumanos desaparecidos entre los años 1975-1979. Retengamos este porcentaje: el 40% de los tucumanos desapareció antes del golpe, durante el gobierno peronista, para confirmar lo escrito en la primera conclusión.
Tucumán y Córdoba, Villa Constitución antes del golpe, sufrieron la represión (también provincia de Buenos Aires).
Cierre de los ingenios
Este año también se cumple otro aniversario.
El cierre de 11 de los 27 ingenios azucareros en Tucumán, iniciado por el decreto de la dictadura de Juan Carlos Onganía el 22 de agosto de 1966. En ese lapso, 50 mil obreros fueron despedidos y la desocupación trepó a 15 puntos, tres veces más que la media nacional. Como consecuencia, más de 200 mil tucumanos y tucumanas (alrededor de un tercio de la población) se vieron obligados a emigrar, la mayoría de ellos, a Buenos Aires.
2026 parece así un año aniversario de dramas, pero que se explican por la lucha de clases; son los aniversarios de esas luchas, podríamos decir.
Más allá de las consignas contra la impunidad este 24 de Marzo debe reflexionarse sobre el cuadro político que se expuso en esta nota.
Reitero: ni el golpe, ni Menem, ni Milei, pueden analizarse sin el rol del peronismo.