POR ANA LUISA COVIELLO**
Desde hace unos años, en el marco del Proyecto de Investigación que dirijo (PIUNT H716, período 2023-2026), que transita la cuarta convocatoria, esta vez con el título “Semiótica y transdisciplina”, he venido recorriendo un camino que ha elaborado un marco teórico que se va ampliando con el tiempo, tendiente a recuperar el cuerpo de los seres humanos que transmitimos enunciados, oralmente o por escrito, como materialidad que forma parte de este mundo sensorial que habitamos y con el cual también significamos y construimos las semiosis.
En ese contexto, nos hemos propuesto elaborar una Semiótica de la Memoria que recupere los modos como producimos sentidos en torno a hechos del pasado reciente, tales como las desapariciones de seres humanos durante la última dictadura militar, y aún antes, durante el Operativo Independencia en Tucumán, y en torno también a las luchas por la Memoria, la Verdad y la Justicia que han dado los Organismos de Derechos Humanos en los cuarenta años de democracia, entre ellas las que tienen que ver con la recuperación de restos humanos en fosas comunes como la del Pozo de Vargas llevadas a cabo por equipos como el Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (CAMIT) y el Laboratorio de Investigaciones del Grupo Interdisciplinario de Arqueología y Antropología de Tucumán (LIGIAAT), su identificación biomolecular por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y sus restituciones judiciales a sus familiares.
El diseño de este dispositivo metodológico tiene la intención, por un lado, de incorporar al análisis semiótico áreas tradicionalmente relegadas en la disciplina, como los estudios del cuerpo, de la experiencia, de la acción, de la afectividad en un sentido amplio, y, por otro, de contribuir con el trazado de líneas que establezcan para la disciplina un campo relacionado con los Estudios de Memoria. Sería pertinente, pues, hablar de una Semiótica de la Memoria que indague en los procesos de producción de sentidos compartidos por los miembros de una sociedad, en nuestro caso la argentina, en relación con las diversas configuraciones sobre el pasado reciente de la última dictadura cívico-militar. Tal como dejamos establecido en otro trabajo, “llamaremos Semiótica de la Memoria al estudio de los procesos de significación en el ámbito de las memorias de la política, en donde deberíamos ubicar los relatos pertenecientes al recuerdo subjetivo y social de hechos del pasado (en clara relación con sus presentes enunciativos), y de las políticas de la memoria, relativo a las construcciones sociales generales y los marcos de acción consecuentes con esas configuraciones sobre el pasado y el presente”. (Coviello, 2017, p. 24) Puesto en términos de Nora Rabotnikof, las memorias de la política están constituidas por narraciones que los protagonistas del pasado político articulan polémicamente desde sus presentes enunciativos y también por los relatos de quienes no necesariamente fueron protagonistas de tales momentos de la política pero que, desde diversos lugares alternativos, contribuyen con testimonios, recuerdos y documentos en su construcción. Mientras que las políticas de la memoria serían las formas públicas de gestionar ese pasado mediante distintas apropiaciones simbólicas por parte de instituciones, como las estatales o las mediáticas. (2008, p. 260-261)
Memorias de la política y políticas de la Memoria establecieron relaciones, conflictivas la mayor parte de las veces, desde el regreso de la democracia en 1983, de las que las luchas por la Memoria, la Verdad y la Justicia dan cuenta. Debemos, por lo tanto, ubicar en ese esquema a los múltiples organismos de Derechos Humanos y colectivos populares que llevaron adelante los reclamos y las reivindicaciones que la transición democrática infructuosamente insistió en invisibilizar, a través de, por ejemplo, teorías como la de los dos demonios.
Si la Semiótica es definida hoy como “la disciplina que estudia los sistemas y los procesos de producción de sentido”, entendiendo el sentido como social (Eliseo Verón, 1998, p. 126), una Semiótica de la Memoria indagará en los sentidos efectivamente producidos por sujetos de la enunciación de experiencias traumáticas que, si bien hablan desde lo autobiográfico y desde la identidad, sin embargo no construyen un discurso individual y meramente subjetivo sino uno entretejido a otras constelaciones de sentidos dialógicamente entramadas. Sujetos con cuerpos que experimentan mientras hablan, que sienten y perciben, y producen sentidos con sus cuerpos, simultáneamente a la enunciación que llevan a cabo.
En tiempos en que paradigmas de la desmemoria y de la despolitización ganaron terreno con el avance de las políticas neoliberales hasta el punto de que el entonces candidato a presidente en las elecciones 2023, Javier Milei, reprodujo argumentos de los militares genocidas en el Juicio a las Juntas, y, antes que eso, poderosos medios de comunicación argentinos se sintieron habilitados para hacer apología de militares condenados por delitos de lesa humanidad y acusaron a organizaciones de Derechos Humanos de comerciar con sus reclamos y reivindicaciones, se hace necesario apoyar con investigación fundada la construcción de un marco teórico metodológico que ofrezca contención a los análisis empíricos de actos de discursos y de discursos en actos de familiares de desaparecidos a quienes se les han restituido judicialmente los restos óseos identificados biomolecularmente.
Adherimos a la idea planteada por Leonor Arfuch en La vida narrada. Memoria, subjetividad y política, cuando sostiene que las exacerbaciones de las Memorias tendrían su correlato en el silenciamiento de miles y miles de desaparecidos que no pudieron contar su experiencia del horror. Estamos convencidos de que la exacerbación del testimonio y de la autobiografía nunca alcanzará el grado que los intentos por disipar y eliminar esas memorias de nuestros registros colectivos llevan a cabo a través de los medios masivos de comunicación hegemónicos y de las políticas de la desmemoria de distintos gobiernos democráticos. Por lo tanto, apoyamos desde nuestro quehacer académico e intelectual la continua recuperación de la Memoria y su análisis semiótico mediante una indagación fundada que permita hacer frente, en publicaciones disponibles, al ejercicio permanente de la desmemoria por grupos sociales comprometidos ideológicamente con la última dictadura cívico-militar que asesinó en Argentina a treinta mil personas, la mayoría de las cuales siguen desaparecidas, se apropió de más de quinientos niños, la mayoría de los cuales no han recuperado todavía su verdadera identidad, y todavía hoy tergiversa y manipula a la sociedad.
La imagen que acompaña el presente artículo es autoría de David Paoli Testa.
Referencias bibliográficas
Arfuch, Leonor (2018). La vida narrada. Memoria, subjetividad y política.(Buenos Aires: Eduvim).
Calveiro, Pilar (2006). Los usos políticos de la memoria. En Sujetos sociales y nuevas formas de protesta en la historia reciente de América Latina, Buenos Aires, CLACSO, pp. 359-382.
Coviello, Ana Luisa (2017). Semiótica de la memoria: estesis, enacción, afectividad, materialidad del sentido. En Razón y Palabra 4_99 Vol. 21, octubre-diciembre, pp. 16-33.
Rabotnikof, Nora (2008). Memoria y política a treinta años del golpe. En: C. E. Lida, H. Crespo y P. Yankelevich (comps.), Argentina, 1976. Estudios en torno al golpe de Estado. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, El Colegio de México, pp. 259-284.
Verón, Eliseo (1998). La semiosis social. Fragmentos de una teoría de la discursividad. Barcelona, Gedisa.
*Este texto adapta y reformula desarrollos académicos de mi autoría publicados por revistas especializadas. Por un lado, Hacia la configuración de una Semiótica de la Memoria. Semiosis de la Memoria en el caso de Diego Reynaga. (2023) en Ñeatá. Revista digital del Grupo de Estudios Semio – discursivos (GESEM, SGCyT – UNNE), 5, pp. 51-65. http://doi. org/10.30972/nea.527024. Por el otro, Políticas de la Memoria. Análisis sociosemiótico de testimonios de familiares de desaparecidos (2025), en Revista Acentos. Entonaciones al interpretar el mundo, N° 2, Año 1, abril-septiembre, Córdoba, UNC, ISSNe 3008-9867, pp. 35-49.
** Profesora Asociada con dedicación exclusiva de la Universidad Nacional de Tucumán. Imparte cursos de Semiótica en las Carreras de Ciencias de la Comunicación y de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras. Ha dirigido proyectos de investigación financiados por la Secretaría de Ciencia, Arte e Innovación Tecnológicas de la UNT enteramente dedicados al desarrollo teórico de la disciplina y específicamente al análisis de entrevistas a familiares de desaparecidos/as aparecidos/as en el Pozo de Vargas, Tucumán, cuyos restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense y restituidos judicialmente.