POR NOELIA NEGRO
El Aula 107 de la Facultad de Filosofía y Letras (UNT) fue el punto de encuentro de un debate que sacude a las letras contemporáneas: ¿qué pasa con la verdad cuando decidimos escribir en primera persona? La excusa fue la presentación de “Cuando escribo ‘YO’, ¿hablo de mí? Narrativas del yo en Hispanoamérica”, un volumen colectivo editado por la Editorial Universitaria Ricardo Palma.
Durante el encuentro, la Dra. María Soledad Paz-Mackay (St. Francis Xavier University, Canadá) desarmó la trastienda de una investigación que nació, curiosamente, a partir de un rechazo. Según relató, el proyecto comenzó a tomar forma cuando le propusieron una charla sobre “autoficción” al reconocido crítico Alberto Giordano, quien tajante les respondió: “Yo no trabajo la autoficción”.
Lejos de desanimarse, las editoras recogieron el guante. Entendieron que el término se había simplificado y decidieron abrir el juego hacia un concepto mucho más amplio y complejo: las “narrativas del yo”. Paz-Mackay relató que la obra nació justamente desde la intimidad: en charlas de café y pasillo entre amigas y colegas del doctorado. Además, destacó el valor de este libro como un espacio de colaboración horizontal entre academias, pensado desde el paralelismo y la reciprocidad entre el norte y el sur del continente, y no desde una lógica de superioridad jurídica o intelectual. El resultado es un territorio híbrido donde conviven desde la autobiografía y las cartas hasta el cine y la crónica periodística.
Para profundizar en la cocina de esta obra —que cuenta con ejemplares muy limitados en Tucumán y cuya versión digital tardará cinco años en salir—, dialogamos en exclusiva con la Dra. Mariana Bonano (INVELEC-CONICET/UNT), anfitriona del encuentro y autora de uno de los capítulos centrales del libro.
— En la charla, Soledad destacó que usted realizó un excelente resumen y presentación del libro. ¿Podría hacer extensiva esa síntesis para los lectores de Nuevo Trópico que quieren conocer los ejes centrales de la obra?
— Mariana Bonano: Este libro, publicado en agosto de 2025, contiene un Prólogo de Alberto Giordano (IECH CONICET/UNR) derivado de su conferencia en el Congreso Internacional “La autoficción en América Latina” (PUCP, 2013). El encuentro aludía a las “novelas del yo” como “experimentos autobiográficos” dentro de las escrituras de lo íntimo (cartas, diarios, confesiones) que daban cuenta de un giro autobiográfico en la literatura.
Las editoras relatan en la introducción que, al proponerle este título, Giordano contestó: “Yo no trabajo la autoficción”. Como ellas advierten, el término refiere a una caracterización simplista de fenómenos complejos, donde suelen cruzarse las ideas de autor real, autor implícito y la construcción del sujeto. A partir de esa premisa, reconocen que no se puede igualar autoficción, novela autoficcional y novela autobiográfica. Por eso, coinciden con Giordano en hablar de “narrativas del yo” en términos generales, dejando la “autoficción” como un subconjunto dentro de ese mapa mayor.
Luego de esa experiencia, se realizaron dos coloquios más (en 2018 y 2020) para reunir estas producciones bajo la idea de las “narrativas del Yo en Hispanoamérica”. Estas incluyen modulaciones complejas debido a su hibridez. Más que eliminar la ambigüedad, los trabajos del libro la problematizan y complejizan. Esta es una de las mayores virtudes del volumen.
Cruces interdisciplinarios y nuevos lenguajes
— M.B.: El interés del libro radica en su variedad de abordajes, de géneros discursivos y en la procedencia de sus autores. Además de narrativas textuales, se incluyen formatos audiovisuales como el cine, y géneros que uno supondría alejados de este campo, como el ensayo y la crónica de no ficción. Son acercamientos que van más allá de la vieja distinción entre ficción y realidad. Por ello, conducen a un replanteamiento de sus relaciones con la historia, el periodismo de investigación, la crónica, el cine o el testimonio. Esta diversidad se refleja en las secciones del volumen: “Biografía y no ficción”; “Género, cuerpo y familia”; “Cine y narrativas del Yo” y “Autobiografía, autoficción, novela autobiográfica”.
Por último, la perspectiva interdisciplinaria del libro se nutre desde los estudios de género hasta el psicoanálisis, la antropología, la historia, el impacto de las olas migratorias en las subjetividades y la violencia de los regímenes totalitarios latinoamericanos que han definido las producciones narrativas actuales.
— Durante la presentación contó que participa en la obra con un capítulo propio. Teniendo en cuenta que gran parte de su trabajo de investigación se hace acá en Tucumán desde el INVELEC, ¿de qué trata su capítulo en este libro y qué cruces encuentra entre su mirada local y esta compilación internacional?
— M.B.: El capítulo de mi autoría se titula “Mujer, relato de viaje y construcciones identitarias. En torno a Banco a la sombra de la argentina María Moreno” y fue primero difundido en el marco del LVIII Congreso Anual de la Asociación Canadiense de Hispanistas en junio de 2022, y luego, revisado y ampliado para su publicación en este volumen colectivo. El texto aborda las crónicas de la periodista María Moreno atendiendo a la dimensión del viaje en tanto búsqueda identitaria; por ello mismo, se aleja de la concepción del viaje turístico y se acerca a la idea del periplo desde una dimensión socioantropológica. En sus recorridos por diferentes espacios de ciudades del mundo, la cronista se interroga a sí misma y deviene en personaje principal de sus historias. El viaje se convierte en una búsqueda personal que parte del propio cuestionamiento identitario de la narradora inserta en una cultura determinada. La crónica adquiere una dimensión imaginaria, un escrito más de carácter literario antes que basado en lo experiencial. En esta dirección, el trabajo concluye que la autora hace de la imposibilidad de anclaje de la anécdota, una posibilidad de construcción de una lógica identitaria fluyente a la vez que productiva para aproximarse a la realidad.
En este sentido, se puede pensar que la indagación toma en cuenta la perspectiva local al pensar las autofiguraciones identitarias de una escritora argentina en el marco de sus estancias en lugares extranjeros. Estudiar los textos desde un enfoque centrado en los desplazamientos trasnacionales, posibilita acercarse a la pregunta por la identidad nacional si tomamos en cuenta que este concepto remite a identidades situadas, estratégicas y posicionales, como propone Stuart Hall (2003), esto es, como “una articulación y no como un proceso unilateral”.
— En la charla se planteó que nunca nos salimos del “yo” y que, aunque se escriba sobre otros personajes de manera indirecta, la presencia del autor siempre está. Pensaba en esa máxima de que “cuando Juan habla de Pedro, dice más de Juan que de Pedro”. Desde su perspectiva como investigadora, ¿cómo opera ese “yo indirecto” en la literatura? ¿Es posible crear un personaje ajeno sin terminar confesando algo de uno mismo?
— M.B.: La apelación a las narrativas del yo siempre se vincula con la posibilidad de plantear subjetividades políticamente articuladas, subjetividades fluyentes, pero a la vez capaces de interpelar a la historia y a la sociedad, representando al yo en su problemática relación con el otro. La experiencia del viaje no se integra en los textos que estudio, -en mi caso, crónicas de desplazamiento de autoras latinoamericanas-, como producto de una vivencia particular ni tampoco en los términos de un relato unificado del yo. Hay en estas narraciones un ímpetu cuestionador de la realidad y de la propia subjetividad de las cronistas, quienes emergen como figuras que desplazan categorías de lectura binarias y proponen nuevas formas de relaciones con los/as otros/as. La pregunta por la identidad implica operaciones de sutura y de recorte en donde el yo que habla de sí, se representa siempre en relación/o con otros.
— Durante la charla mencionó otra idea muy potente: cómo en los relatos de viaje el trayecto le va devolviendo partes de su propia identidad al emisor. ¿Considera que el desplazamiento o el territorio ajeno son los escenarios ideales para forzar ese proceso de quiebre y permanente reconstrucción del “yo”?
— M.B.: Considero que la experiencia del desplazamiento del yo hacia otro lugares posibilita la búsqueda identitaria a partir del autocuestionamiento; en la medida en que la narración del yo se trama, como propone Nelly Richard (2002), a partir de “construcciones identitarias, de relaciones sociales y de simbolizaciones culturales en las que interviene segregativamente la jerarquía de género”, la identidad en viaje interpela diferentes posiciones que marcan y transforman la experiencia personal a partir de la mirada del otro y con el otro, permite anudar lo personal a lo público y ayuda a la reflexión sobre sí en diálogo con lo colectivo. El alejamiento físico de los lugares asignados es un elemento propicio para el salirse del sí mismo considerado en tanto una esencia identitaria única e inamovible en pos de una identidad en tanto lugar fluctuante, una experiencia móvil vivida y experimentada como proceso.
La presentación mostró que investigar la primera persona no es revisar papeles viejos, sino conectar realidades. Entre la mirada continental de Paz-McKay y el anclaje local de Bonano quedó abierta la pregunta: ¿qué tan reales somos cuando decimos “yo”?
Datos de interés (Servicio al Lector):
- El libro: “Cuando escribo ‘YO’, ¿hablo de mí? Narrativas del yo en Hispanoamérica” fue editado en papel por la Editorial Universitaria Ricardo Palma con unidades muy limitadas.
- Cómo conseguirlo: En formato digital habrá que esperar cinco años para su lanzamiento. Por el momento, la obra funciona casi como un secreto de culto en Tucumán: los lectores interesados en sumergirse en sus páginas deberán contactarse con la Dra. Mariana Bonano en el INVELEC, quien custodia un ejemplar y lo circula bajo la modalidad de préstamo académico.