POR BENJAMIN QUIROGA, LARA SOTELO & ALDANA TRIVIÑO
La producción audiovisual en Tucumán durante el último tiempo comenzó a ganar mayor presencia. Productoras, marcas y realizadores independientes encuentran en distintos espacios de la provincia escenarios para desarrollar propuestas que combinan lo local con nuevas formas de narrar y de mirar el territorio.
Una pieza audiovisual realizada en el Mercofrut convierte un espacio habitual de la provincia en escenario de una propuesta estética. A través de LIRIA, la cámara interviene sobre un mercado conocido por los tucumanos y propone otra mirada sobre aquellos lugares que, atravesados habitualmente desde su función cotidiana, también pueden convertirse en escenarios para contar y crear.
LIRIA: cuando el Mercofrut se convierte en escenario
Hay lugares de la provincia que vemos todos los días y que, justamente por eso, dejamos de mirar. Calles, mercados, plazas y paisajes forman parte de nuestra rutina hasta volverse familiares. Sin embargo, cuando una cámara se detiene sobre ellos, esos mismos espacios pueden adquirir otra dimensión.
Eso sucede en LIRIA, una pieza audiovisual dirigida por Nicolás Nougués y producida por Martina Alberstein y Florencia Rodriguez (blackwaves.ar). Durante sus 42 segundos, las modelos recorren el Mercofrut, uno de los mercados de frutas y verduras más reconocidos de Tucumán, en una propuesta que presenta una editorial inspirada en la llegada de la primavera.
El mercado, lejos de funcionar únicamente como una locación, ocupa un lugar central dentro de la propuesta visual. Sus puestos, verduras, balanzas y personas que circulan por el espacio permanecen visibles y forman parte de la composición de cada plano. De esta manera, el Mercofrut continúa siendo reconocible, pero aparece frente a la cámara desde una perspectiva diferente.

El detrás de escena de LIRIA
La realización de LIRIA surgió a partir del interés de Florencia Rodríguez y Martina Alberstein por desarrollar un fashion film en Tucumán. Ambas habían trabajado juntas durante casi dos años en Tellers Collective, experiencia que les permitió reconocer una afinidad en sus formas de pensar la moda y de llevar adelante producciones.
“Realmente es muy complicado hacer moda en Tucumán”, explica Rodríguez. Frente a esta dificultad, decidieron impulsar por cuenta propia un proyecto basado en sus propias ideas y convocar a un equipo que compartiera el interés por la propuesta.
La elección del Mercofrut apareció durante las primeras conversaciones entre Florencia y Martina. Aunque reconocían que no era un espacio habitual para una producción de moda, justamente esa particularidad convirtió al lugar en un desafío. Alberstein realizó un scouting previo y, a partir de allí, comenzaron a organizar el rodaje junto al resto del equipo.
El tiempo también fue un factor determinante. Según Rodríguez, lograron organizar toda la producción en aproximadamente una semana, un plazo especialmente corto para realizar un fashion film. Como cada integrante del equipo trabaja de manera freelance, tuvieron que encontrar un momento en común para concretar el proyecto.
Para Florencia Rodríguez, trabajar en un espacio como el Mercofrut también tuvo un significado particular: “Me llena de orgullo porque realmente estamos plasmando todo lo que nos apasiona hacer a cada uno y ni hablar de poder hacer algo en un espacio súper conocido, donde la gente ni se imagina que la moda puede ser parte”.
El resultado, sostiene, reafirmó el valor de generar producciones desde la provincia y de reunir a profesionales locales alrededor de una idea propia. “Creo que tuvo un impacto increíble y estamos súper felices de haber compartido con personas muy talentosas que hicieron posible que LIRIA se haya logrado. Ni hablar de plasmar una idea propia con Martu. Realmente estamos muy felices de que se haya hecho realidad”, concluye.
Un mercado bajo una nueva mirada: el valor del contraste
La elección del Mercofrut no fue fortuita. Como espacio, ofrece una combinación de colores, texturas, movimiento y circulación de personas difícil de reproducir en un set o una locación construida. En él predominan tonos intensos como el rojo y el naranja, junto con un celeste más tenue que acompaña la estética primaveral de la editorial.
Para Nicolás Nougués, el espacio ya poseía una riqueza propia antes de encender la cámara: “El mercado ya es estético: tiene muchos colores, flores, camiones y objetos de otra época. Lo interesante era poner a convivir en ese espacio tradicional algo que no esperás, como la moda o el fashion. Al generarse ese contraste, la propuesta toma fuerza: poner a una persona con un vestido floral en un lugar donde no es tan común hace que la pieza impacte, apoyada en la amplitud, la cantidad de frutas y las texturas”.
A esta propuesta visual se suma el sonido. “Colores, la gente, el calor”, se escucha en uno de los momentos del audiovisual, mientras las imágenes recorren el espacio. La frase recupera sensaciones asociadas al lugar y acompaña el ritmo del montaje.
El vestuario y los objetos que aparecen en escena dialogan constantemente con los productos y la rutina del predio. Más que aislar a las modelos, la dirección buscó integrar al entorno: “Era muy interesante cómo la gente se convertía en parte del decorado y también en protagonista de la pieza. En muchos momentos quise hacer paralelismos entre las personas que estaban caminando y los movimientos de la modelo”, explica Nico sobre la dinámica de rodaje, en la que la luz natural fue clave para retratar la atmósfera sin interrumpir la vida propia del mercado.
¿Qué Tucumán aparece en pantalla?
La elección del Mercofrut también permite pensar qué lugares de Tucumán son considerados capaces de construir una imagen del territorio. En lugar de recurrir a paisajes reconocidos por su atractivo turístico, LIRIA encuentra una posibilidad estética en un espacio asociado al intercambio, al trabajo y al movimiento de la ciudad.
Esta elección amplía las formas posibles de representar la provincia. Tucumán no aparece solamente a través de sus cerros, o aquellos lugares que suelen funcionar como postales, sino también desde escenarios urbanos y populares que forman parte de su identidad. En ese sentido, la pieza no utiliza el Mercofrut simplemente para ambientar una editorial, sino para redefinir el valor de lo cotidiano en el lenguaje audiovisual.
Una provincia que también se filma
El caso del Mercofrut forma parte de una posibilidad más amplia: utilizar distintos puntos de la provincia como lugares de producción. Los Valles de Tafí, El Cadillal, las avenidas Mate de Luna y 25 de Mayo, la calle Provincia de Córdoba o las plazas centrales ofrecen escenarios con características muy diferentes entre sí.
Esa diversidad permite que Tucumán aparezca en producciones de distintos géneros y formatos: desde campañas comerciales hasta videoclips o editoriales de moda. Hoy, la provincia se consolida como un polo audiovisual estratégico en la región. “Tucumán es el nexo comercial del Norte y estamos en una época regida estrictamente por los videos, reels y campañas. Esto nos convierte a los audiovisualistas en una herramienta central en el marketing. A diferencia de antes, hoy por hoy se puede vivir de esto y hay oportunidades”, reflexiona Nougués.
Sin embargo, el crecimiento del sector plantea nuevos desafíos tanto para los realizadores consolidados como para las nuevas generaciones. Desde su experiencia como director y docente, Nougués remarca la importancia de la adaptación presupuestaria y la formación: “El mayor desafío es saber atenuarse a un presupuesto limitado —que generalmente es bajo— y poder crear sobre eso para hacer algo importante. Además, se necesita capacitar capital humano especializado en rubros específicos de publicidad o moda, con el ojo entrenado para ejecutar a conciencia”.
A pesar de estos retos, el panorama local resulta alentador. “Tucumán es un lienzo en blanco, una tierra de oportunidades donde el que hace bien las cosas se termina diferenciando. A diferencia de provincias como Buenos Aires donde hay mucha competencia, acá podemos formar un equipo grande y colectivo. Hay espacio para todo tipo de artistas”, concluye el realizador.
La identidad visual de Tucumán
Cada publicidad filmada en suelo tucumano es, en el fondo, una forma de reescribir nuestra propia identidad visual y demostrar que nuestras locaciones cotidianas son exportables. En este cruce entre el auge de la producción audiovisual y la elección de locaciones locales, la identidad visual que se reescribe es la de una provincia que se anima a mirarse a sí misma sin filtros turísticos.
Tucumán deja de ser un mero escenario pasivo para transformarse en un territorio de creación estética, donde lo cotidiano adquiere categoría de arte. Apostar por estas producciones es entender que nuestra cultura visual se construye todos los días: en la calle, en los mercados y en la pantalla, reescribiendo un mapa propio que ya tiene proyección más allá de nuestras fronteras.
Foto: Luciana Guzmán (@luguzmanph)